Con el sueño que me dobla, mi memoria de pollo y mi déficit de atención hoy tocó aguantar el peor día (gracias a Dios que el año va empezando!!!!).
No hay nada como estrellarse con uno mismo. Mi despiste llegó a grados descomunales y me costará caro (bien caro) reparar el daño que me hice a mí misma, por decidir sin pensar en frío, por no pensar en las consecuencias, por no prestar (real) atención a las cosas que (en mi mente) terminé... por andar de arrebatada, pues.
Con todo y todo ando más sensible que nunca. Siento que veo una mosca y me pongo a llorar. Lo bueno es que lloré por cosas que realmente me hacen feliz: la felicidad de mis amigas y amigos para mí es invaluable y saberles felices me llena de satisfacción y orgullo, porque sé que están haciendo lo que desean, porque sé que son personas sensatas, que las grandes decisiones las toman con reflexiones y madurez, que son consecuentes. Saber que sus padres les apoyan (unos más, unos menos) me llena de felicidad la vida también, porque conozco, de alguna manera, ese sabor a soporte que uno siente.
El día fue pesado, lo más duro fue quizá el espaldarazo menos esperado. Me cae mal andar así, porque todo me afecta y me da más cólera saber que es momentáneo y que no logro controlarlo como lo necesito. Me (re)descubrí a mí misma como estaba hace algún tiempo... Esa retorcida sensación en el pecho que va taladrando el alma y que provoca escupir algunas palabras. Me pasa por confiada, por bruta... o por otras cosas que me dirían mis amigas y amigos...
Hoy, en medio de lo podrido, disfruté el sabor amargo de estirarme y crecer, de dar un paso más y ordenar (por lo menos) un aspecto y agregarlo a la lista. Recordé lo rico que se siente poder llegar a casa y saludar, también de llegar y no hacerlo (porque cada escenario tiene su belleza), reflexioné sobre las cosas que voy a sacrificar por andar de despistada: "de todas formas tarde o temprano lo iba a hacer", me repetí. Vi cómo mis planes a mediano plazo se derrumbaron como una avalancha gigante, mientras mi cerebro se empeñaba en no creer y buscaba solución y, cuando la encontró, la realidad lo pisoteó inmediatemente. A pesar de lo dramático que lo planteo (es que vi un vídeo y fue exactamente así como me sentí), no me siento del todo derrotada, porque el 2013 se está acomodando (aunque abusa un poquito), pero sé que todo lo que está pasando es porque algo más grande vendrá y sé que todas estas experiencias me van a servir para poder manejarlas.
Puede que ande chillona y quiera mi bote para coleccionar mis lágrimas (sí, así como Mary & Max -¿y qué? ¡Tengo mis propósitos!), que me ponga dramática -pero solo por unos días, que me desconozca otra vez y que me vuelva a dar bofetadas para avivar, pero solo son instantes pequeños de malestar. La satisfacción que queda luego de mi recompensa es invaluable. Esa me queda por horas, días, semanas, años!!!
Sin duda, hoy fue un día podrido... podridamente asqueroso y lleno de aprendizaje. Mañana será otro día y seguro-seguro le pego una patada a la vida, me pondré el sombrero y me iré chill out por ahí! :)
Tuesday, January 15, 2013
Inicio del 2013 y la batería de la compu que moría...
Parece que el 2013 es el lado paralelo del 2012 o algo parecido. Ya llevo días con insomnio. La vértebra que se me trabó por dormir mal parece que se empeña en mantenerse en esa posición torcida (torcidamente hermosa y dolorosa y -aunque suena masoquista- ojalá siga así un rato más). Hoy el insomnio es porque tengo hiperactividad de vida. Ayer se acabó hace 30 minutos y me pareció diminuto.
Entonces, reí a carcajada estridente y me limpié los pulmones; me enojé tanto que quería golpear al fulano (lo juro se lo merece); descubrí nuevos sabores y aumenté una más a mi lista de "comidas favoritas"; conocí un poco más de mi familia, lo que hizo que me asustara y entendiera otras mil cosas (sí, nadie es normal en este círculo); añoré tanto estar en otra parte, que resulta que envidio a una bola de pelos con bigotes (a la que también extraño); aprendí otro repertorio de señas (y entendí que eso tiene que ver con mi abuelo paterno:)); recordé que el teléfono puede ser el artefacto más maravilloso jamás inventado y a la vez el más detestable cuando se acaba el token. Todos los días me digo que las horas más difíciles son despertar y conciliar el sueño. Uno de los mejores momentos del día es cuando llego a casa y le entierro la cara en los pelos a mi perro (el Coco, Peto, Peteto, Tito, Tenenenes y otros que le han creado conflictos de identidad -ya no sabe si es perico, gato, perro, pulga o vaya 'usté' a saber).
En lo que va del año ya me desestabilicé emocionalmente un par de veces... en una de ellas iba manejando y casi me estrello con otro automóvil (neah... estábamos jugando a los carros chocones!!!). Las decisiones que debo tomar no son para nada fáciles; mi pasado, mi presente y mi futuro se fusionaron sin darme cuenta en el 2012 y fui/soy inmensamente feliz. La franqueza es impecable y solo tengo que decir "sí" e irme de este país... ¿o deberé decir "no", por la misma honestidad con la que se han planteado los escenarios?...
Estoy estrenando el día sentada en mi cama y pensando que hace unos días no estaba aquí; con lluvia de ideas; angustia de vida; pensando que debería estar dormida porque es día de trabajo (martes!!... waks); porque más tarde necesitaré litros de café; porque él (el de siempre) me dice a diario que me duerma temprano, que la salud mental se cuida y yo le digo que sí, que ya voy, pero me cuesta meterme en la cama, porque detesto (y amo en el recuerdo) ese justo momento (entera culpa de él)... Estreno el día así y seguramente mañana no será muy diferente, a lo mejor no mueva los dedos para sacar lo que hace que la pasita vibre, pero sí aprendiendo y practicando.
Ayer fue un día random, como mis ideas, conversaciones... justo como yo! Tengo déficit de atención... e incrementa con la somnolencia (la modorra :)). Quién sabe si hoy me alcanzo a dormir el mismo día o estreno el miércoles. Cómo sea... espero seguir notando esas pequeñas cosas completamente invaluables, como el cielo encima del caos de El Paseo General Escalón, los árboles con música cortesía de los pájaros que habitan en ellos, la flor que veo todos los días al ir al patio trasero de la oficina, el detestable frío de mi celular para leer las palabras más cálidas que hace tanto no leía...
2013, sin duda no sé qué me traés, pero quiero averiguar :) Y más vale que cierre de golpe yo o la compu va a hibernar...
Subscribe to:
Posts (Atom)