Thursday, August 12, 2010

A P R E N D I E N D O

Iba corriendo. Por años pasé corriendo de aquí para allá, de allá para acá. Iba al Norte sin volver a ver al sol; al Sur sin observar la luna. Los días pasaron y pasaron y no se detenían. La lluvia era ligera, el viento ya no estaba. Llegué a tal punto de no frenar la vida y clavarme en la caída magnífica del agua cuando se abre el grifo del cielo, las nubes que se entrelazan y forman una alfombra de algodón. Antes observaba, ahora ya no. No sé qué pasó. No sé qué me hice. Me perdí.

Los detalles. Los detalles. LOS DETALLES. Esas pequeñas cosas que colorean el paseo.

Aprender a observar, a respirar, a escuchar, a tocar, a sentir, a pensar, a criticar y autocriticar. Qué difícil que es aprender por la buena.

En la etapa de regresión se aprende a valorar el lugar donde se está, el lugar donde se estuvo y lo que llevó a ser lo que somos. Dureza personal, mucho trabajo, agudizar los sentidos, pero, sobre todo, aceptación de los errores es lo que debe primar.

He fallado. Se me olvidó la sensibilidad en algún lugar, buscar detalles, observar la simpleza de todo lo que rodea y de cada situación.

Estoy disfrutando el dolor
...

Wednesday, August 11, 2010

Hoy también...

... estoy asustada.

Las vueltas que da la vida y la fe que la gente deposita en los hombros de cada uno. No quiero fallar. No a mí ni a ellos. A nadie. No quiero. No. A traer a la otra del pelo, aquella que se me desvió en el camino y dio la pauta para convertirme en el monstruo caótico que ha deambulado los últimos años por ahí... en algunas calles.

Recordatorio...

El inicio del hoy. El final del final.

Hoy, como otros días, tengo hiperactividad en la masa gris. Los engranes se mueven a mil por hora y le dan vuelta y vuelta y vuelta a las cosas. Siempre buscando un algo más allá, buscando en la última esquina escondida y metiendo un alfiler para sacar las ideas más descabelladas.

Siempre hay que tomar todo en cuenta. No hay que dejar nada de lado, porque, como en todo, todo es posible siempre. Hay que estar preparados para todas las opciones, para crear planes en los distintos escenarios que se puedan presentar. Hay que tener "fríamente calculado" cada movimiento.

Aquella noche quería gritar bajo la lluvia, bailar y cantar; ver los relámpagos, que me cargaran de energía y que detuvieran el tiempo. El tiempo. Ese tiempo que hubiera querido congelar y que ahora no sé dónde demonios se largó. Huyó como cobarde y se sacó de la manga, tal cual ilusionista, un discurso para nada válido -para mí no lo es-.

Hoy por hoy, escucho mi voz interior decirme el "te lo dije" al que tanto le negué que hiciera terremoto. No fue así. Se salió con la suya e hizo un estruendo gigante... que ha terminado en decepción pura. Esa es la peor. Porque trae con ella un ramo de sentimientos encadenados: tristeza, coraje, lástima, impotencia... Cada uno de esos con una descarga eléctrica que al separar una de la otra se desgarra y me hace sentir sus choques.

Hoy. No mañana. No ayer. Quisiera unos meses, quisiera unos días, quisiera unas horas... Solo quería unos minutos más. Unos minutos más. Gran terapia ésta la de escribir. Se organizan más las ideas y se piensan las palabras que decir. Lo mismo pude haberlo dicho en un par de segundos y en palabras se hicieron unas mil. Un segundo, cuatro palabras. Cuatro horas, 25 conversaciones. Murieron todas y cada una de ellas. Se derritieron. Agonizaron. Se pudrieron.

Ya no queda nada. Ni cenizas que buscar, que barrer. Estoy por olvidar, por volverme un robot. A veces la deshumanización es una buena opción. A veces.

Grito: "TODO!!!" y "todo" es nada...

... porque la palabra "nada" es muy pesada.

Tuesday, August 10, 2010

Porque hablando me veo más bonita!

Hace unos días tuve un encuentro cercano del décimo tipo con alguien que decía que la mujer promedio con la que él hablaba tenía un IQ bajo. Decía que las mujeres solo hablan de uñas acrílicas, del tinte de pelo (del retoque que se harían), del gimnasio y yo qué sé qué otras cosas. Por un momento él pensó que las niñas (sexo femenino) que nos encontrábamos ahí encajábamos en su representación de mujer. Para su sorpresa, todas las ahí presentes teníamos algo que decir. Hubo momentos en los que la conversación se pintaba violenta, porque nadie quería aceptar lo que el otro decía y los argumentos fueron saliendo como abejas luego de haberle tirado piedras a un panal. Al final, por el calor de los traguitos diminutos de alcohol y después de los temas que no deben tocarse -por ley social- cuando se acaba de conocer a alguien, más que sentirme satisfecha por haber logrado que diera la razón cuando se tenía, me sentí frustrada, justo como lo describe Ivón en este escrito.

Un rato después, un amigo, me dijo que nunca me había visto discutiendo así y que se me salía "lo Ivón". Al día siguiente recordé que había leído esto y que me parecía genial lo que exponía. Lo busqué y por acá está...

Soy mujer y soy inteligente (Ivón Rivera)

No puedo explicarme cómo es posible que a estas alturas de la vida todavía existan mujeres que reafirmen esas ideas y no les interese superarse. Me frustro. No me gusta que me traten como tonta por el simple hecho de ser mujer. No me gusta que "justAs paguen por pecadorAs". No. No me gusta que me juzguen y digan: "no sabe". Es cierto, no lo sé todo, como todos en este mundo, pero no por eso me van a quitar mi derecho de hablar, pensar, exponer mis ideas y de tener mi visión de mundo.