Hace unos días tuve un encuentro cercano del décimo tipo con alguien que decía que la mujer promedio con la que él hablaba tenía un IQ bajo. Decía que las mujeres solo hablan de uñas acrílicas, del tinte de pelo (del retoque que se harían), del gimnasio y yo qué sé qué otras cosas. Por un momento él pensó que las niñas (sexo femenino) que nos encontrábamos ahí encajábamos en su representación de mujer. Para su sorpresa, todas las ahí presentes teníamos algo que decir. Hubo momentos en los que la conversación se pintaba violenta, porque nadie quería aceptar lo que el otro decía y los argumentos fueron saliendo como abejas luego de haberle tirado piedras a un panal. Al final, por el calor de los traguitos diminutos de alcohol y después de los temas que no deben tocarse -por ley social- cuando se acaba de conocer a alguien, más que sentirme satisfecha por haber logrado que diera la razón cuando se tenía, me sentí frustrada, justo como lo describe Ivón en este escrito.
Un rato después, un amigo, me dijo que nunca me había visto discutiendo así y que se me salía "lo Ivón". Al día siguiente recordé que había leído esto y que me parecía genial lo que exponía. Lo busqué y por acá está...
Soy mujer y soy inteligente (Ivón Rivera)
No puedo explicarme cómo es posible que a estas alturas de la vida todavía existan mujeres que reafirmen esas ideas y no les interese superarse. Me frustro. No me gusta que me traten como tonta por el simple hecho de ser mujer. No me gusta que "justAs paguen por pecadorAs". No. No me gusta que me juzguen y digan: "no sabe". Es cierto, no lo sé todo, como todos en este mundo, pero no por eso me van a quitar mi derecho de hablar, pensar, exponer mis ideas y de tener mi visión de mundo.
No se porque pero esta historia me parece bastante conocida. Me recuerda a dos personas que vi discutiendo un buen rato en la casa de un amigo jejejejejejeje. F: A.J.A.E.B.
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